portada1_300pxOminous Tales 1

(Narrativa y Gráfica Fantástica latinoamericana)
Austrobórea Editores & Chaibas Ediciones

Año de publicación: Julio-Agosto2013
Género: Relatos y Gráfica de Terror y Fantasía
Cantidad de ejemplares: 500.
ISSN: 0719-3807
Dirección /Edición: Aldo Astete Cuadra
Diseño / Edición Gráfica: Rafael Nangarí Bade
Edición / Corrección de estilos: Ingrid Hartmann Mendoza

Autores: Jorge Araya Poblete, Joel Rojas Araya, Martín S. Marini, Cristián Lavado, Sergio Fritz Roa, Daniel Rojas Pachas, Pablo Espinoza Bardi, Roberto Kruger González, Pablo Delgado, Omar Pérez Santiago, H.R. Lara, Andrés Olave, Patricio Alfonso, Connie Tapia Monroy, Martín Muñoz Kaiser, Paul Eric, Fraterno Dracon Saccis, Javier Maldonado Quiroga, Aldo Astete Cuadra, Gonzalo López Pardo, Polly Vera.

Ilustradores: Felix Vega (Portada) All Gore, Rafael Nangarí Bade, Mario Cannobbio, Cristián Lavado, Alex Olivares.

Reseña en Chileni Ucrónicas de la República.

Alejado de los cánones y fichajes de antologías literarias emanadas de la capital, la revista Ominous Tales, dirigida por el escritor radicado en Quellón Aldo Astete Cuadra, con colaboradores de las ciudades de Arica, Antofagasta, La Serena, Valparaíso, Santiago, Castro, Buenos Aires, San José, entre otras ciudades y un equipo de ilustradores de primera línea comandados por el experimentado ilustrador Rafael Nangarí Bade, Ominous Tales muestra un interesante compilado de relatos de horror, terror, gore, terror materialista cósmico, historietas, suspenso, además de incluir entrevistas y un crucigrama temático. A un precio muy accesible puede disfrutar de venganzas, castigos, desolación y sangre.

http://chileniaucronica.blogspot.com/2013/08/resena-ominous-tales-1.html

Emiliano Navarrete
Editor de Biblioteca Chilenia

Reseña en Fantasía Austral

Primero lo primero: Ominous Tales (OT de aquí en adelante) es una revista literaria. Sí, como las de antes, con cuentos, entrevistas y apoyos visuales. Por lo mismo, no considero importante hablar de cada cuento, cómic o ilustración de modo independiente, sino que me referiré ella de un modo más global.

Hechas las aclaraciones, lo primero que debo decir es que desde un inicio me encantó la idea de que OT existiera. Tener una especie de “Weird Tales” en español. Un “L.A. Free Press” de difusión literaria, potente y atractiva, menos pomposa que la mayoría de las antologías que vemos en las librerías, menos amigas de lo establecido, con una buena presentación y menos propensa a lo desechable que los medios digitales.
Y es que para nosotros, la generación de amantes de la literatura de los tiempos que corren, una revista literaria se presenta como algo nuevo (aunque las revistas existan desde hace algo más que un par de cientos de años), se siente más como un paso entre el blog y el libro, que entre la novela y el diario… pero no ahondemos en la las vueltas de la historia y dediquémonos unos momentos a examinar las bondades del formato de revista.

Primero que todo, el saber que OT contará con publicaciones periódicas nos permite identificar muchas de las debilidades que podríamos encontrar —y encontraremos— al recorrer sus páginas. En todo caso, sabemos que habrá una mejora progresiva en cuanto a la calidad del material publicado, en tanto los autores estarán cada vez más familiarizados con la extensión y el diseñador irá adquiriendo mayor destreza en cuanto a la forma de diagramar el material. Además, si algo no te gusta, es cosa de que te lo saltes y sigas adelante. Deja la revista en tu mesa de centro, en las tablas que amontonas junto al sillón y te hacen las veces de arrimo y, más temprano que tarde, volverás a darle un vistazo, volverás a lo que no leíste e incluso releerás lo que ya habías leído. Así de bondadosa es la revista, como el maní que te ponen en los bares.

La calidad del material está bien. No es la gran cosa, seamos sinceros, pero está bien, y ciertamente no carece de estilo.

Tanto los cuentos y viñetas tienen, sin excepción, una visión retorcida de lo fantástico, grotesca incluso, rayando siempre en lo urbano, muy centrada en la cabeza de los protagonistas. Esto, claro, corresponde a la propuesta editorial, aunque confieso que me habría gustado encontrar un poco más de variedad.

Para ilustrar este punto, leí el primer cuento (“Luna”, de Jorge Araya) con el primer cigarrillo de la mañana, antes de salir al trabajo, y el segundo (“La Partícula Áurea”, de Joel Rojas) en el metro. Aunque tienen sus diferencias, sus fortalezas van por el mismo lado, los estilos son muy similares y me dio la sensación de estar escuchando la misma voz.

Ahora, podemos matizar. Es posible que OT no esté, lisa y llanamente, dirigida a un lector con mis gustos, lo que explicaría lo anterior. Si este tipo de historias son tu pan de cada día, imagino, agradecerás que se mantenga la línea, pero mi experiencia como lector no fue así.

Es el tema con las revistas: las puedes leer en desorden, dejarlas de lado, volver a tomarlas, darlas vuelta, llevarlas de un lado a otro y… ¿cómo escoger drásticamente entre el «me gustó» y «no me gustó»?

Encontré, eso sí, dos puntos débiles que estoy seguro de que lo son… o al menos uno de ellos: el diseño y la entrevista.
La entrevista simplemente porque no me interesó en lo más mínimo. Me da lo mismo el entrevistado, me importaron poco las preguntas que se le hicieron, y un poco menos aún las respuestas que él dio: subjetivo a más no poder, lo sé… pero el diseño es otra cosa.

Está demasiado cerca del blog y tiene, en realidad, sus mismas debilidades: bloques de texto demasiado extensos, agotadores incluso, sobre todo en los primeros tres cuentos, que deberían ser el anzuelo con que enganchar nuevos lectores. Puede que la tipografía juegue en esto un papel importante.

Después vienen algunas viñetas y empiezan a verse más ilustraciones, pero ya han pasado varias páginas y al lector, si le ocurre como a mí, se le ha expuesto a una baja de revoluciones considerable entre la portada (muy bien lograda) y el interior.

Aun así, lo disfruté. Me costó algo de trabajo pasar de una hoja a otra, pero no me arrepiento de haberlo hecho y estaré pendiente a las próximas entregas.

¿Lo mejor de OT?

A mi gusto, “Visita Nocturna”, de Fraterno Dracon Saccis. Claro, es un autor que normalmente disfruto, pero además de eso, es el cuento con la mejor diagramación, con más espacio entre párrafo y párrafo, y los desgastados ojos lo agradecieron.

En resumen, una buena idea y una ambiciosa —aunque no muy hábil— ejecución, una pieza que no ha madurado del todo, pero que va por buen camino y que puedes adquirir por una módica suma ($3.000) haciendo clic en la imagen de abajo.

http://fantasiaustral.cl/web/resena-ominous-tales-por-gerardo-sanhueza-b/

Gerardo Sanhueza
Fantasía Austral